Las 10:00 p.m. , y todo mundo baila en la fiesta de despedida. Con una chela en la mano, arriba de una pista de cristal, veo sonrisas en las caras de compañeros que me acompañaron en un hermoso viaje: Bienvenida realidad.
En las paredes de esa casa que construyó una entretenida ficción, la gente celebra el termino de 6 meses de mucho trabajo. Lo hacen bailando , riendo , fumando , abrazándose. Y mientras la casa ( que para mi será eternamente el Golding) es testigo de algo que tiene un ciclo.
Me topo con Jorge Caballero , un chiquillo tierno que aun ve esto, con los ojos de un niñito sorprendido que entra por primera vez a un museo. Me dice que se quiere despedir del Golding por una última vez , le digo que yo también.
Así que dejo la chela , lo tomo de la mano, como cuando tomaba de la mano a a Cesar mi mejor amigo en la primaria. Y nos vamos por el pasillo adoquinado del Golding, está oscuro , llegamos hasta las escaleras de la entrada, ahí ya hay luz , una luz que nos recibe desde lo alto de las escaleras de piedra. subimos por ellas , primero esta el hall planta baja. Nos detenemos , es el recibidor. UY CUANTAS ESCENAS GRABAMOS LOS DOS AQUI, me dice el.
Los dos y casi todo el cast llego a grabar en ese recibidor , vamos a 6to C , ¿TU GRABASTE AQUI ? le pregunto, me contesta que si, que ahí estuvo en ese grupo casi todo el tiempo. Yo solo me ponía el micro y saludaba a mi gran compañero Hiram y a Javier, quien siempre estuvo como el mago de OZ controlando el audio desde la cabina. Jorge exhala un suspiro. Cruzamos , el pasillo y vamos a tronco común. Ahí hice algunas escenas, era el salón de los maestros culeros ( y de mis buenos amigos Esteban Soberanes y Alex de la Mora) Son salones vintage, son de lo mas cool , y si las cámaras hicieran un close a las paredes verían una serie de posters y monografías interensantísimas. ¡Y que decir del pizarrón! Creo que no veía uno así desde mi primaria. Esos pizarrones son hermosos , ¿me pregunto porque los descontinuaron? Nos miramos con nostalgía, ya no habrán mas escenas ahí. Caminamos por el pasillo , con su piso cuadriculado , y las fotos de generaciones pasadas. Y llegamos a mi lugar favorito de todos, el lugar donde grabé la mayoría de mis escenas ; La dirección , la oficina de Cristina ( de mi extraordinaría y admirada compañera Lisa Owen). Jorge sabe que me importa mucho estar en ese espacio, me da un abrazo. Toco una de las paredes y me pregunto , que será ahí en el futuro.
VAMOS PARA ARRIBA? me pregunta Jorgito, y mientras subimos por esas hermosas escaleras de madera, vemos los cuadros colgados de los grandes escritores y héroes del pensamiento.
Cuando alcanzamos la planta alta, lo primero que nos recibe es el color rojo de los lockers. HAY UNA BOMBA! me dice Jorge recordando una de las escenas mas chistosas , y uno de los monton shots mejor realizados en la novela, me río. Vamos a la biblioteca, UY AQUI TODO MUNDO TUVO ALGUNA ESCENA, le digo. Ahí fue mi primera escena y recuerdo que estaba nerviosa y lo que sigue, me estaban presentando a Lisa Owen y a Carlos Corona!
Esa biblioteca era la onda, ojalá yo hubiera tenido una así en mi prepa . Veo los libros , la mayoría son libros viejos y en ingles. De ahí vamos a la oficina de Santiago,luego al salón de Sonia. Ese fue el primer salón que entre, y me pareció que básicamente no tenía madre el arte en esa producción. Nos dirijímos al último espacio por recorrer, tomamos el pasillo que nos conduce al salón de maestros, antes pasamos por mi consultorio,siempre que entraba ahí era como regresar a los 50's. Sigo derécho y abro la puerta , ahí está el sillón rojo antes blanco , la mesa done se reunían los maestros y la eterna cafetera. Volteo a ver a Jorge . Y SE ACABÓ , le digo melancólica , nos asomamos por la ventana, la fiesta sigue haya abajo, veo el edificio de a lado , seguro los vecinos no extrañaran a Pasco gritando SILENCIOOOO , pero yo si. Pienso mientras observo la terraza y la cafetería que me la pase de maravilla.
¿ VAMOS DE REGRESO A LA FIESTA?, me pregunta Jorge , respondo que si. Y mientras vamos bajando y abandonando ese maravilloso lugar , hago lo que mi madre me enseñó a hacer cuando uno se despide de un lugar al que uno quiso. Le doy las gracias, le digo a los ángeles que me acompañaron que se vengan conmigo, que nos mudamos a otro lugar a seguir siendo felices y agradecidos. Y a las cosas malas que se queden y desaparezcan.
Y así con una sonrisa al final le digo al GOLDING, GRACIAS Y ADIOS.
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